Definición de responsabilidad

La responsabilidad implica poder cumplir con lo que se espera de nosotros y es una cualidad que vamos adquiriendo desde que somos niños.

Aprendemos a ser responsables de forma progresiva, en cada etapa un poco más  de responsabilidad se agrega a nuestra carga hasta que estamos listos para manejarnos conscientemente por la vida como adultos.

Los orígenes del término responsabilidad se encuentran en la palabra latina responsum que consiste en la relación de un sujeto con sus obligaciones.

Podemos definir la responsabilidad como la capacidad humana de planificar, orientar y dirigir nuestros esfuerzos y analizar las consecuencias de nuestras acciones. Esto nos ayuda a comprometernos de manera seria con un objetivo, tarea u obligación y a tener en cuenta de antemano los esfuerzos qué va a requerir para enfrentarlo con madurez.

La persona responsable sabe que debe hacerse cargo de las consecuencias de sus acciones, ya sean buenas o malas. Eso es lo positivo de adquirir la virtud de la responsabilidad, según nuestros actos podemos recibir premios o penalizaciones, lo que nos da libertad total pero no impunidad.

La responsabilidad como valor

La responsabilidad es uno de los valores que nos permite vivir de forma pacífica y organizada en sociedad. Vincula a cada persona con sus responsabilidades y con los derechos de los demás, protegiendo el desarrollo de las actividades económicas y los deberes civiles.

Tal es la importancia de esta virtud, que se imprime en las nuevas generaciones desde la más temprana infancia. La sociedad entera está de acuerdo en la relevancia de la responsabilidad como virtud y la necesidad de transmitirla continuamente.

A medida que los niños van avanzando en el proceso de socialización que se da en el sistema educativo, se va aumentando de a poco la carga horaria y la dificultad de sus tareas.

Los cultos religiosos también valoran la responsabilidad como valor. En este sentido, debemos señalar que no solo somos los dueños de nuestras actividades y sus consecuencias, sino que somos los responsables del estado y destino de nuestras almas.

Por cada acción habrá consecuencias materiales y espirituales, si nos comportamos de forma moralmente incorrecta podemos perjudicar nuestra alma y su desarrollo místico. Ignorar las prohibiciones religiosas también puede ser considerado un acto irresponsable.

La construcción del sentimiento de responsabilidad comienza en el seno de la familia y refuerza los roles socialmente establecidos. Podemos estar en desacuerdo con los roles pero algunas estructuras sociales tardan muchos años en actualizarse.

La construcción del sentimento de responsabilidad se basa en afirmaciones, por ejemplo: los padres son responsables de los hijos, los adultos son responsables del cuidado de los menores y las autoridades son responsables del bienestar del pueblo.

La responsabilidad en distintas ramas

A partir del concepto de responsabilidad, vemos surgir los conceptos de derecho, obligación y libertad. Y podemos encontrarlos relacionados en las primeras constituciones democráticas en diferentes países.

Penalmente hablando, que alguien sea responsable de algo significa o bien que es culpable, o quien debe responder por un hecho.

En un ámbito informal, decir que algo o alguien es responsable de un hecho quiere decir que es la causa. La libertad nos permite elegir entre diferentes tipos de comportamiento, pero el derecho y la responsabilidad nos restringen del accionar delictivo y a la vez nos pena como consecuencia de nuestra elección.

La responsabilidad en la filosofía y el derecho

El término responsabilidad ha sido analizado desde diferentes enfoques dada su importancia como valor cultural. En la filosofía se ha hablado de un principio de la responsabilidad, llamado imperativo categórico kantiano, que implica actuar de manera tal que no intervenga con la vida en la Tierra.

La definición kantiana indica que la responsabilidad es una virtud individual que nos permite elegir libremente los máximos actos posibles de nuestro comportamiento.

El principio filosófico de responsabilidad que determina cuándo un accionar es responsable y cuándo no lo es, tiene varios puntos que deben aparecer en simultáneo en las conductas de ese tipo:

  1. Estar disponibles para resolver dudas tanto ajenas como propias.
  2. Administrar bien el tiempo y los recursos para un buen desempeño en nuestra tarea.
  3. Tenemos la obligación de reportar cualquier contratiempo o anomalía que pudiera modificar el resultado de nuestros esfuerzos.
  4. Planificar de forma realista nuestro accionar y sus consecuencias.
  5. Promover prácticas y valores que creamos útiles y saludables.

La responsabilidad en la justicia

Responsabilidad

(Responsabilidad)

En el ámbito judicial el término responsabilidad tiene una connotación cargada de incomodidades, ya que se relaciona de forma directa con las consecuencias negativas que pueda llegar a tener una acción a nivel penal.

Si algo que hicimos nos hace terminar en la cárcel, es porque somos responsables de nuestros actos para los ojos de la ley.

La responsabilidad, para el mundo judicial, está ligada a la libertad. Encontramos referencias de esa relación en la Constitución de los Estados Unidos del año 1787 y en la Declaración de deberes y derechos producida durante la Revolución Francesa. Esos escritos son los antecedentes más importantes.

Fuera del margen de las cuestiones filosóficas y judiciales, encontramos que la responsabilidad no es un término puramente intelectual, sino que está ampliamente difundido en la cultura de la civilización occidental como valor fundamental.

Sin la responsabilidad la democracia no sería posible, ya que descansa sobre las bases del accionar responsable y consciente.

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